Muchos pacientes necesitan ser hospitalizados en condiciones de monitorización muy estrecha y supervisión veterinaria constante. Es el caso de los pacientes que salen de una cirugía mayor y también de los que padecen una enfermedad no quirúrgica que pone en peligro su vida. Algunos ejemplos frecuentes de situaciones que requieren cuidados intensivos son:
· Perros y gatos con problemas neurológicos, insuficiencia renal, diabetes descompensada, etc.;
· Jaula de oxigenoterapia para pequeños animales;
· Caballos con cólico;
· Potros neonatos;
· Caballos en postoperatorio de cataratas.
Además, existe una zona de hospitalización en aislamiento para animales con problemas infecciosos (como parvovirosis en perros o diarrea en caballos) que no pueden alojarse con el resto de los pacientes.
El HCV cuenta con un equipo humano preparado para dar atención 24 horas a los pacientes hospitalizados. Este equipo humano está integrado por veterinarios especialistas, veterinarios residentes, veterinarios internos, auxiliares clínicos veterinarios y estudiantes de los últimos años de la licenciatura, siempre bajo supervisión.
Existe un horario de visitas para los propietarios de los animales ingresados. Durante su visita, los propietarios pueden hablar con los veterinarios del turno de hospitalización para cualquier aclaración en relación con su mascota.
Cabe destacar la importancia de ofrecer un servicio de cuidados intensivos de máxima calidad. Con frecuencia, la vida de un animal depende de poder detectar a tiempo cualquier variación en su evolución clínica.